Este panel, celebrado en el marco de la COP30 en Belém do Pará, Brasil, reunió a destacadas voces de la arquitectura y la sostenibilidad para reflexionar sobre el papel de la arquitectura ante la crisis climática y la urgencia de desarrollar soluciones constructivas adaptadas a los climas tropicales. El debate contó con la participación de Mattia Joulia, Marcelo Rosenbaum, Natalia Figueredo y David Fontcuberta, y fue moderado por Paula Szejnfeld Sirkis.
Invitada por Paula Szejnfeld Sirkis y Marcelo Rosenbaum, Natalia Figueredo participó en el panel para compartir su perspectiva como arquitecta, urbanista e investigadora amazónica, aportando reflexiones basadas en la experiencia práctica. Su intervención situó en el centro del debate la importancia de promover prácticas de diseño alineadas con los sistemas ecológicos locales y con los saberes que emergen del territorio y de sus comunidades.
El panel exploró cómo los principios de la Arquitectura Moderna Tropical pueden inspirar respuestas contemporáneas al cambio climático. Desde diversos contextos geográficos y profesionales, los participantes subrayaron la necesidad de actualizar este legado mediante la articulación de innovación tecnológica, responsabilidad ambiental y prácticas culturales profundamente arraigadas.
El evento tuvo lugar en la AquaPraça, una plaza flotante situada en el río Guamá, frente a la Casa das Onze Janelas, en Belém. La estructura fue trasladada desde Venecia, donde formó parte de la Biennale Architettura 2025, con curaduría del estudio Carlo Ratti Associati en colaboración con Höweler + Yoon, reforzando simbólicamente la conexión entre los debates globales y los contextos locales.



